La española ha dado un salto de nivel después de mejorar pequeños aspectos de su preparación 
WTA Staff
October 23, 2017

A diferencia de 2016, cuando perdió su primer partido, Garbiñe Muguruza arrancó su participación en las Finales WTA BNP Paribas 2017 Singapur presentadas por SC Global venciendo a Jelena Ostapenko y sumando un importante triunfo en el Grupo Blanco, lo que aumenta sus posibilidades de estar en las semifinales del torneo que reúne a las ocho mejores tenistas del año.

La española, que este año ha ganado Wimbledon y Cincinnati, además de alcanzar por primera vez el No. 1 mundial, ha dado un salto de nivel después de cuidar al milímetro varios detalles de su preparación que han terminado marcando la diferencia y permitiéndole romper barreras altísimas.

“Ahora me siento mucho más atleta”, reconoció Muguruza. “Ser más ágil era una de las cosas que quería mejorar en pretemporada. Soy muy alta y quería tener una buena movilidad en pista para que mis golpes no vuelvan siempre cuando juegue contra oponentes más bajitas. Me he enfocado mucho en eso y también en la alimentación. Son detalles que me han hecho más ágil y también más fuerte, pero no voy una hora al gimnasio. Estar ágil, estar fina y estar fibrada son muchas horas de gimnasio y de buena comida”.

Muguruza ha aceptado el camino del sacrificio para poder aspirar a todo, como ha demostrado durante toda esta temporada. La española ha dejado de hacer cosas que antes formaban parte de su día a día y ha añadido otras nuevas, que le han dado un resultado muy bueno en 2017.

 “El cambio viene tras ver que tengo un hueco ahí arriba. Si me pongo más fuerte, si me preparo más, puedo asentarme y quedarme”, avisó la española. “Antes me decía que no pasaba nada, que un capricho me podía dar”, explica la número dos del mundo. “Daba igual si entrenaba una hora o una hora y cuarto. Daba igual si hacía 20 o 30 saques. Pues no, no daba igual porque seguro que mis rivales están entrenando en casa. Ya solo por eso me van ganando”, añadió. “Además, sé llevar un poco más el éxito. He podido mantener el nivel. Soy más luchadora en la pista. Todo eso ha sido muy importante”, reiteró.

“No he hecho un clic en mi mente”, dijo Muguruza. “Simplemente seguir en el circuito y jugar más partidos me ha hecho ver que siempre tengo una nueva oportunidad. Cuando acabo la temporada hago un balance, en términos de partidos y de resultados. Antes era una jugadora de extremos: o ganaba el torneo o me quedaba al principio. O mucho o poco. Quería ser más constante e intentar avanzar las primeras rondas. Me he concentrado mucho en mejorar en esas primeras rondas, pierda o gane, y he intentando no tomármelo todo a vida o muerte, como en 2016”.

Así, Muguruza se enfrenta en Singapur al desafío de ganar por primera vez el torneo, y al de recuperar la primera posición al frente de la clasificación para acabar el año liderando el circuito WTA.

“Tengo que jugar bien para ganar”, apuntó la campeona de dos grandes. “No sé el secreto. Jugar mi tenis, intentar estar lo mejor preparada posible, que no me duela nada… que todo me vaya un poco de cara”, reiteró. “No sé lo que puedo conseguir o no, pero este año he vuelto a notar una mejoría, no he dado ningún paso atrás”, aseguró Garbiñe. “He conseguido el número uno, que era uno de mis objetivos. Me muero por volver a serlo, tengo aquí la oportunidad de recuperarlo y voy a ir a por ello, pero no es una obsesión ahora mismo porque ya lo he sido”, dijo “Se han tenido expectativas muy altas conmigo, pero voy consiguiendo cosas poco a poco, a mi ritmo”.