La estadounidense supera a Barty en una exhibición al servicio
WTA Staff
November 4, 2017

Coco Vandeweghe será la segunda finalista del Hengqin Life WTA Elite Trophy Zhuhai 2017 al superar a la australiana Ashleigh Barty en la segunda semifinal. La estadounidense se mostró intratable en un partido en el que rozó la perfección: 6-3 y 6-3 en hora y 2 minutos.

De esta manera, Vandeweghe alcanza su segunda final del año, siendo la primera en Standford, donde perdió ante Madison Keys. En la final del WTA Elite Trophy le espera la alemana Julia Goerges, que también se mostró intratable en su respectiva semifinal ante Anastasija Sevastova.

Se trataba del primer encuentro entre ambas jugadoras, que han tenido un 2017 de caminos similares en cuanto a número de triunfos en la temporada: Coco llegaba con un 32-17 al duelo mientras Barty lo hacía con un 30-14.

El partido arrancó con las dos jugadoras sirviendo sin complicaciones. Cuatro juegos rapidísimos en los que Barty y Vandeweghe se mostraron con seguridad. La estadounidense dio señales de tener más control en los intercambios y en el quinto juego se hizo con el primer quiebre del encuentro. Desde ese momento, y sólida como una roca desde el servicio, Vandeweghe se lanzó a por el primer set sin fisuras.

Los números del parcial fueron simplemente espectaculares para la estadounidense: sólo perdió un punto al servicio, con un 76% de primeros conectados. Y tan sólo dos errores no forzados. Totalmente intratable.

El segundo set fue una prolongación del primero. Barty no pudo tener opciones al resto porque Vandeweghe le disparaba misiles imposibles de detener. Ello provocó que la benjamina de las semifinalistas sintiera la presión en su propio servicio.

Una potente derecha de la estadounidense confirmó lo esperado: quiebre de Vandeweghe y el partido prácticamente finiquitado. Dos juegos más tarde, sin haberse cumplido la hora de encuentro, Coco se hizo con los tres primeros match points. En ese momento surgió el orgullo de Barty, que salvó los tres puntos de partido con mente fría.

Sin embargo, Vandeweghe no dio opción desde su raqueta. Cuando sirvió por el pase a la final, no tembló. La norteamericana cerró el encuentro sin pestañear: llevándose un 88% de primeros servicios (28/32), un 80% con el segundo (8/10) y sobre todo, sin conceder una sola ocasión de break.