La española Carla Suárez Navarro acaba de volver de diez días en Uganda, ayudando a las organizaciones sin fines lucrativos Ciudades de Viento y Tennis for All a desarrollar su proyecto a través del deporte.

La ex No. 6 del mundo se dirigió a Kyangwali para trabajar con los jóvenes allí, y luego dijo: "Ver a los niños sonreír es adictivo, su entusiasmo es increíble y alimenta una energía que es difícil de explicar".

Y agregó: "El deporte siempre trae algo especial. Intentamos difundir algo de diversión y felicidad a través del deporte que amamos. Y la respuesta que encontramos fue siempre la misma: un respeto total, aceptación y amabilidad desde el primer día. La comunidad es asombrosa y nadie muestra egoísmo".

Y espera volver  allí para ayudar al proyecto a avanzar aún más.

"Cada detalle puede hacer una gran diferencia", dijo. "La gratitud es enorme y recibes un mensaje claro: eres bienvenida y nadie quiere que te vayas. Nos gustaría garantizar el acceso al tenis a la comunidad, enviar más material y dar una opción para disfrutar".