La finalista en 2015 está a sólo un partido de repetir presencia en la última ronda, después de derrotar a Svetlana Kuznetsova en cuartos de final
WTA Staff

LONDRES, Gran Bretaña - Londres volvió a ser Londres. Y Garbiñe fue Garbiñe. El cielo plomizo, que descargó durante la mañana londinense para bañar la hierba inglesa, retrasó prácticamente una hora el inicio del primer duelo de semifinales respecto al horario programado. Pero Muguruza pisó la Pista 1 del All England Club para abrirse paso a toda velocidad en las semifinales de Wimbledon, después de superar a la favorita No. 7, Svetlana Kuznetsova, por 6-3, 6-4, en 75 minutos.

La española, con la confianza de haber derrotado en la cuarta ronda a la No. 1 del mundo Angelique Kerber, no titubeó en el inicio y mandando con su revés fue remando hacia la victoria desde el set inicial. Primero, levantando dos puntos de break en el tercer juego, e inmediatamente después, convirtiendo la única opción que dispuso para romperle el servicio a la rusa (3-1). “Hoy tenía una jugadora delante frente a la que tenía que trabajar el punto. Kuznetsova tiene un gran tenis, sabemos que es una jugadora muy sólida”, advierte. Con un 76% de puntos adjudicados con su primer saque, Muguruza conservó la ventaja para asegurar el set (6-3). “El tiempo no ayudaba, hacía mucho viento en la pista. Las condiciones cambiaban un poco, había que buscar la oportunidad y no disparar tan rápido”, indica tras concluir el duelo con 14 golpes ganadores.

En apenas media hora, Garbiñe imprimió un ritmo frenético al partido, agresiva desde el fondo, buscando puntos cortos. A pesar de registrar una hoja de servicios sin apenas tiros ganadores (4), la No. 15 del mundo se llevó 18 de sus 27 puntos en el primer set en puntos disputados en menos de 4 golpes. Hasta entonces Kuznetsova no había cedido un solo set en esta edición de Wimbledon. Atacando con insistencia la zona de revés de Muguruza, para tratar de abrir la pista y atacar con la derecha, la rusa pareció irse sintiéndose cada vez más cómoda sobre la pista. Buscaba soluciones ante la avalancha de potencia que desde el otro lado de la red generaba la española en cada golpe.

Pero en apenas veinte minutos volvió a recibir dos nuevas amenazas en forma de puntos de break. El primero logró salvarlo con una exhibición de muñeca en la red, pero a la segunda oportunidad Garbiñe cerró su segunda ventaja del partido con una derecha ganadora (3-2). La cabeza de serie No. 14 permaneció inmune al resto, a pesar de la habilidad de Kuznetsova para acercarse al break (0/3). Con templanza, madurez y acierto detrás de la línea, Muguruza se hizo fuerte en el servicio para encadenar tres juegos más con su saque y poner rumbo a las semifinales de Wimbledon por segunda vez en su carrera (2015 y 2017).

"No quiero pensar en si soy favorita porque tengo un partido pasado mañana y mi rival estará en semifinales"

“Llevo preparando desde hace mucho tiempo para estar lista y afrontar estos partidos. Se han juntado ciertas cosas que me están ayudando a ganar, pero no hay nada diferente”, indica después de colocarse en una situación privilegiada para soñar con la tercera final de Grand Slam de su carrera. “Se ha juntado todo: tener aciertos, jugar a buen nivel, encontrarme bien físicamente, adaptarme a la hierba… Todo está haciendo que cada día me encuentre un poco mejor”.

Le espera Coco Vandeweghe o Magdalena Rybarikova. “¿Favorita? No lo sé. No quiero pensar en si soy favorita porque tengo un partido pasado mañana y mi rival estará en semifinales. Antes me han preguntado por Venus Williams y también está en el cuadro. Solo estoy concentrada en mi siguiente partido y lo que venga será. Quiero simplificar todo”. Eso sí, Garbiñe ya se ha asegurado una plaza en el Top 10.