Conchita Martínez acompañó a Garbiñe Muguruza en su camino hacia el título de Wimbledon. Son las únicas españolas que han ganado en el All England Club.
WTA Staff

LONDRES, Gran Bretaña - 1 de julio de 1994. Conchita Martínez se convierte en la primera española en conquistar uno de los templos sagrados del tenis, la Centre Court del All England Lawn Tennis and Croquet Club. Después de una sequía de 23 años sin que una raqueta de su misma nacionalidad lograse darle relevo en el palmarés de Wimbledon, la aragonesa regresó al mismo escenario esta temporada en el banquillo de Muguruza, que finalmente pudo tomar su testigo el 15 de julio de 2017.

Tras dos semanas de tenis impecable, en las que fue dejando fuera a rivales como la No. 1 del mundo Angelique Kerber, la No. 8 Svetlana Kuznetsova o la cinco veces campeona Venus Williams, en la final (7-5, 6-0). “Es increíble. Creo que hace 23 años que una mujer española no ganaba aquí… ¡Fui yo!”, bromea Conchita, tras contemplar desde el box el éxito de su pupila sobre la hierba británica.

“Garbiñe tiene madera de campeona”, asegura. “Ganar Wimbledon te cambia la vida, es el torneo más importante, el más prestigioso”. Conchita derrotó en la última ronda de 1994 a Martina Navratilova, que presentaba en su carné de identidad los 37 años, precisamente la misma edad de Venus en la final de esta edición. “Es una satisfacción doble, es como haber ganado un segundo Wimbledon, ahora como entrenadora. Que ella haya confiado en mí para acompañarle es una inmensa alegría”.

Eso sí, a pesar de que Martínez asumió el rol de servir como espejo de Muguruza en territorio londinense, apenas encuentra puntos en común entre sus raquetas. “Somos completamente distintas”, explica. “Garbiñe es una jugadora de mucha fuerza, mucha potencia y puede anticiparse a la pelota e ir a por ella. Ella es agresiva aunque también puede subir a la red como ya demostró. Ha sido muy valiente”.

La ausencia en su banquillo durante esta quincena de Sam Sumyk, coach principal de Muguruza, concedió el protagonismo a Martínez. “Hemos tratado de limpiar algunos golpes en estas dos semanas, perfilar ese tipo de golpes que te hacen ganar un torneo como Wimbledon. Ha estado muy abierta y positiva en las dos semanas de torneo”, señala la ex No. 2 del mundo.

“Ha jugado cada punto sin rendirse. Eso, mentalmente, te demuestra su fortaleza. Jugar así ha hecho que sus rivales se rindan. Debería continuar con ello”, indica la entrenadora de la reciente campeona de Wimbledon. Y es que Garbiñe demostró la capacidad para voltear situaciones comprometidas ante Angelique Kerber, frente a la que debió remontar un set en contra, o Venus, ante la que tuvo que defender dos puntos de set en el parcial inicial de la final.

Conchita, que ya había coincidido con Muguruza en las eliminatorias de Copa Federación del equipo español, no esconde que “se pasan muchos más nervios como entrenadora. Cada punto es un mundo y no puedes ni celebrarlo. Es una sensación muy diferente”.

La pregunta es inevitable, ¿es Garbiñe la nueva jefa del tenis? “Eso espero”, responde Conchita. “Ahora tiene la experiencia y ha demostrado que a pesar de los altibajos lleva dos años consecutivos ganando un Grand Slam”.

Muguruza ha entrado en un club de élite con los títulos de Roland Garros 2016 y Wimbledon 2017. Y ya piensa en el siguiente. “Dos Grand Slams, otra final en Wimbledon… Le coloca en un lugar privilegiado y con muchas posibilidades de lograr muchas más”. Así se escribió otra páginas de oro del tenis español.