Angelique Kerber y Agnieszka Radwanska, finalistas en 2016 y 2012 respectivamente, tuvieron que remontar para asegurarse su permanencia en la segunda semana de Wimbledon
WTA Staff

LONDRES, Gran Bretaña - Estaba contra las cuerdas, pero ni mucho menos fuera del torneo. La No. 1 del mundo Angelique Kerber se aferró a sus opciones en el All England Club, al menos para disputar un partido más. Y ese duelo será frente a Garbiñe Muguruza, la única jugadora presente en esta edición de Wimbledon que ha podido derrotarla en este escenario en las últimas tres temporadas.
 
La alemana fue capaz de darle la vuelta a un partido que cedía 4-6, 2-4 frente a una inspirada Shelby Rogers en la tercera ronda de Wimbledon este sábado, para acabar sellando la victoria por 4-6, 7-6(2), 6-4 y asegurando su presencia en la segunda semana por tercera vez en los últimos cuatro años.
 
“Estaba 2-4, y creo que tuve punto de break también en contra con 2-5”, señaló Kerber. “Fue difícil encontrar mi ritmo. Ella jugó muy bien desde el primer punto. Pegó a la bola muy fuerte. Sólo trataba de encontrar mi ritmo. En el segundo set, empecé a sentir la pelota cada vez mejor”, continuó su análisis. “La clave estuvo en pelear y no rendirme, sin importar el resultado”.

La americana se mostró muy agresiva en el primer set con 15 ganadores y 10 errores, doblando prácticamente a la alemana. A pesar de que ambas jugadoras presentaron un porcentaje superior al 60% con su primer servicio, fue Rogers la que logró romper el saque en el tercer juego, una ventaja suficiente para cerrar el parcial a su favor.
 
La estadounidense mantuvo su nivel también en el segundo set para adelantarse 4-2 y poner en riesgo la continuidad de Kerber en Wimbledon, así como en lo más alto de la clasificación. “La clave en el segundo set fue pelear y moverme mejor, correr a cada bola”, añadió la alemana. “Empecé a sentir la pelota en el tie-break del segundo set. Jugué muy bien”.

Kerber fue trabajando su remontada con paciencia. Primero, evitando que Rogers sumara un break más, luego recortando la distancia hasta el 5-4 y forzando un tie-break, donde fue superior (7-2). “Fui de menos a más. También ella jugó muy bien desde el primer punto. Estaba pegándole a la bola. Yo corría, pero necesitaba encontrar mi ritmo, también por cómo estaba jugando ella”, apuntó. “En hierba, es diferente si juegas por primera vez con tu rival. En el segundo set, empecé a moverme un poco mejor. En el tercero, mucho mejor”.
 
Ese tercer set empezó con un juego maratoniano, donde Kerber tuvo que esperar hasta la séptima oportunidad de break para romper el servicio de la americana (2-0). A pesar de que Rogers reaccionó para recuperar la distancia y volver a adelantarse (2-3), la No. 1 del mundo acabaría enlazando un parcial de 4-1 para cerrar una cita con Garbiñe Muguruza en octavos de final.
 
“Tengo que jugar bien desde el primer punto contra ella. Tengo que ser agresiva y tratar de hacer mi juego desde la primera bola que pegue”, advirtió. “Creo que es un partido completamente diferente a los tres anteriores que he tenido aquí. La última vez que jugamos aquí, perdí el partido. Voy a tratar de darlo todo y ganarle”.
 
Por su parte otra de las favoritas, en este caso la No. 9 Agnieszka Radwanska también se sometió a un duro test frente a la cabeza de serie No. 19 Timea Bacsinszky. La polaca tuvo que remontar 3-6, 6-4, 6-1 para consolidar su pase a la cuarta ronda de Wimbledon.
 
“Hice un gran partido, especialmente porque es una rival complicada”, señaló Radwanska tras el encuentro. “Ella puede hacer de todo en la pista. Puedes esperar cualquier cosa. Juega agresivo y luego corta la bola, combinando ambas cosas. Creo que fue un gran partido desde el inicio hasta el final”.
 
Radwanska aterrizó en el All England Club sin apenas rodaje. Una lesión en el pie, que ha padecido durante la mayor parte de la temporada, le ha permitido jugar exclusivamente un partido en hierba en el Aegon International de Eastbourne antes de Wimbledon. Después de superar a la ex No. 1 del mundo Jelena Jankovic en su estreno en la hierba londinense, la polaca salvó dos puntos de partido ante la estadounidense Christina McHale antes de cerrar la victoria en tres sets.

“Creo que en cada partido he ido jugando mejor y mejor. Está claro que una vez más no fue fácil, pero creo que este tipo de partidos te dan más confianza, especialmente contra grandes jugadoras”, advirtió tras batir a una rival en tercera ronda que llegaba después de repetir su mejor actuación en Roland Garros con sus segundas semifinales en París. Además, la suiza llegaba cediendo únicamente dos juegos en cinco sets disputados (la campeona olímpica, Mónica Puig, le arrebató una manga en la primera ronda).
 
La suiza, que nunca había perdido con Radwanska en sus dos enfrentamientos previos, se aseguró el primer set con 14 golpes ganadores. En el segundo juego del segundo, la polaca estuvo cerca de conceder opciones de break pero logró evitarlo para tan sólo un juego después firmar el quiebre, suficiente para forzar la tercera manga. “Creo que después del segundo set encontré mi juego y traté de ser más agresiva. Saqué también mejor en el tercer set”.

Bacsinszky solicitó un tiempo médico debido a un problema en el muslo izquierdo. Y a partir de entonces, Radwanska despegó en el marcador encadenando un triple break para adelantarse 5-0 en el tercer set. “Creo que alrededor del 3-2 del segundo set, sentí un dolor en el cuádriceps y aductor”, reconoció la suiza. “Esperaba en el segundo set haber aprovechado mis oportunidades. Quizás si hubiese logrado una oportunidad para romperle inmediatamente. Pero no ocurrió”.
 
La cabeza de serie No. 19 aún tuvo tiempo para responder y devolver un break, pero ya era demasiado tarde. La finalista en 2012 ya había acelerado hacia una victoria que acabó cerrando en dos horas y nueve minutos.

Al final, Radwanska fue la más consistente de las dos, conectando 17 golpes ganadores y tan solo 12 errores no forzados –únicamente cometió un error en el tercer set, mientras que Bacsinszky hizo 33 winners pero aumentó su cuenta de errores hasta 34, la mitad de ellos en el set definitivo.
 
La próxima rival de la polaca será la dos veces campeona de Grand Slam, Svetlana Kuznetsova, que alcanzó la segunda semana en Wimbledon por segundo año seguido, después de dejar fuera a Polona Hercog en dos sets. “He jugado en todas las superficies frente a Svetlana”, indicó Radwanska. “Hemos jugado muchos partidos, muchos buenos partidos y a tres sets”, continuó. “Jugar con ella es siempre un reto. Sabes que cada bola va a llegar a tu lado de la pista una y otra vez. No hay puntos gratis”.