Garbiñe Muguruza avanzó a la segunda semana del US Open tras repetir su victoria de semifinales de Wimbledon sobre Magdalena Rybarikova.
WTA Staff
September 2, 2017

NUEVA YORK, NY, EE.UU - En una revancha de su semifinal de Wimbledon, la tercera cabeza de serie Garbiñe Muguruza volvió a vencer con superioridad a la cabeza de serie No.31 Magdalena Rybarikova por un idéntico marcador 6-1, 6-1 - un resultado que la clasificó para la segunda semana del US Open por primera vez, reafirmó su estatus como una de las favoritas para el título y derribó a dos de sus rivales de la contienda por el No. 1 del ranking.

El dominio de la española en este enfrentamiento en 2017 es un testimonio de su mejoría. Al inicio de su carrea, había claros indicios de que Muguruza luchó contra el juego idiosincrásico de la eslovaca, perdiendo dos veces en cuatro encuentros antes de este año y necesitando un set final de 14-12 para triunfar en otro de esos encuentros. Pero en el mejor año de la carrera de Rybarikova hasta ahora, sólo le han permitido cuatro juegos en dos encuentros ante la campeona de Wimbledon.

Hoy en lugar de quedar atrapada en la tela araña de la cabeza de serie No. 31 con subidas a la red, golpes cortados y dejadas, Muguruza hizo que pareciera ligero con golpes fuertes. El poder consistente de la cabeza de serie No. 3 desde la línea de fondo hizo que pudiese romper frecuentemente los golpes de fondo su oponente sin tomar demasiados riesgos: Rybarikova cometió 11 errores no forzados sobre el transcurso del partido, pero los 16 errores que Muguruza forzó fueron evidencia de la disparidad entre ellas.

En un primer set de 27 minutos, la cabeza de serie No. 31 ganó sólo 13 puntos, y tuvo pelota de juego sólo una vez - en el quinto juego, que aprovechó cuando la campeona de Wimbledon hizo un extraño fallo de resto.

El partido no sólo se decidió por un diferencial de poder, de hecho, debe haber parecido para Rybarikova como si las cosas tomasen un tremendo vuelco. La  jugadora de 28 años, cuyo juego depende de su habilidad en la volea, ganó sólo cinco de 12 puntos en la red - mientras que Muguruza, cuyo comando de los golpes ha sido gradual gracias a su determinación de forzarse a sí misma a visitar la red en los últimos años, logró 15 de sus 21 puntos. Tampoco los fuertes golpes de Rybarikova no estaban funcionando: con demasiada frecuencia golpearían la red, o Muguruza las perseguiría para ganar el punto.