La española Garbiñe Muguruza persigue pelear por el título por segunda vez en las últimas tres ediciones de Wimbledon
WTA Staff

“Aún tengo un partido de los más difíciles, porque es cuando muchos se ponen más nerviosos”. Garbiñe Muguruza quiere desprenderse de cualquier etiqueta que la señale como favorita a estar en la final de Wimbledon antes de disputar su partido de semifinales frente a Magdalena Rybarikova. Y es que enfrente tiene a una jugadora que, sin hacer ruido, ha ido dando sentido a un sueño que ha dejado por el camino a víctimas de peso como la nueva No. 1 del mundo Karolina Pliskova en segunda ronda.

La española ha dibujado un camino impecable en el All England Club, encadenando dos victorias frente a rivales clasificadas entre las diez mejores del mundo. Si ya en cuarta ronda superó a la principal cabeza de serie, Angelique Kerber, en cuartos de final se deshizo de la dos veces campeona de Grand Slam y No. 8 del mundo, Svetlana Kuznetsova. “Llevo preparando desde hace mucho tiempo el estar lista para afrontar estos partidos”, reconoce Muguruza antes del encuentro de este jueves (Centre Court, 1:00 pm).

“Se han unido ciertas cosas que me están ayudando a ganar: tener aciertos, jugar a buen nivel, encontrarme bien físicamente, adaptarme a la hierba… Todo está haciendo que cada día me encuentre un poco mejor”, indica la favorita No. 14 en el torneo londinense, que encadena ocho victorias en los diez partidos que ha disputado en la gira sobre hierba.

Garbiñe está exhibiendo una propuesta extremadamente agresiva, buscando tiros que le concedan puntos gratis o trabajando a través de puntos cortos el golpe ganador (promedia 30 winners por partido). No obstante, más de la mitad de los puntos que ha sumado en esta edición de Wimbledon los ha firmado en menos de 4 golpes. Además, la estadística refleja que cuando el peloteo se prolonga por encima de los 9 intercambios, sufre más (44/97).

Por su parte la eslovaca atraviesa el mejor momento de su carrera. Rybarikova vive un sueño en la capital inglesa, después de presentarse en semifinales. Hasta entonces, nunca había alcanzado la segunda semana en un torneo de Grand Slam, y su techo estaba fijado en la tercera ronda del US Open, en dos ocasiones, y Wimbledon.

“Llevo preparando desde hace mucho tiempo el estar lista para afrontar estos partidos"

No obstante, en SW19 sólo había superado la primera ronda en una ocasión en su carrera. Pero después de recuperarse de las lesiones en la muñeca y rodilla –llegó a caer al No. 453 al comienzo de esta temporada– regresó por la puerta grande. Y en esta quincena, Monica Niculescu, Karolina Pliskova, Lesia Tsurenko, Petra Martic y Coco Vandeweghe han sido las víctimas que ha ido dejando en la cuneta para darse la oportunidad de pelear por su primera final de Grand Slam.

Los antecedentes entre las dos protagonistas pronostican un pulso abierto (2-2). Si bien, Rybarikova se impuso la única vez que cruzaron sus raquetas sobre hierba en Birmingham 2015, cuando lo hicieron en territorio Grand Slam, Garbiñe acabó adjudicándose la victoria en un intenso duelo, que terminó 14-12 en el set definitivo.

Rybarikova se presenta con la única responsabilidad de disfrutar de una oportunidad única hasta ahora en su carrera. Por su parte, Muguruza también se ha desprendido de la presión que ha sufrido en los últimos tiempos en los grandes escenarios. No tienen nada que perder y mucho que ganar.