Garbiñe Muguruza participó esta semana en una videocharla organizada por la ITF junto a 11 jugadoras júniors de habla hispana.

Las 11 jugadoras participantes fueron: Julia García Ruiz de MÉXICO, Mell Reasco de ECUADOR, Solana Sierra de ARGENTINA, Leylah Fernández de CANADÁ, Camila Osorio Serrano de COLOMBIA, Victoria Jiménez Kasintseva de ANDORRA, Dana Guzmán de PERÚ, Lauren Anzalotta de PUERTO RICO, Sofía Cabezas de VENEZUELA, Guillermina Grant de URUGUAY y Marta Custic de ESPAÑA.

En un extenso video chat las júniors ellas tuvieron la oportunidad de escuchar las experiencias de la dos veces campeona de Grand Slam y de preguntar todo tipo de preguntas. Entre ellas las chicas se preocuparon desde cómo fue su salto al circuito profesional, cómo gestiona la presión antes de un partido, cómo sigue motivándose, que hace para manejar la presión entre muchas otras interesantes en lo que resultó una charla muy amena e instructiva para las jóvenes.

En estos momentos debido a la pandemia del coronavirus todas las tenistas están en igualdad de condiciones aunque poco a poco algunas ya han podido empezar a entrenar un poco dependiendo de las medidas de cada una de las fases en que se encuentra cada país. La finalista del Abierto de Australia 2020 admitió que estos momentos son una prueba realmente mental y que no deja de trabajar para que qué cuando llegue el momento de competir "esté fresca y esté en forma". 

 

La ex No.1 compartió muchos aspectos de su vida profesional, desde esos momentos en los que se dio cuenta de que podía estar entre las mejores, "mi sueño era jugar, tenía fe en mí misma y tenían que sufrir para ganarme", dijo la española. También Muguruza admitió que en el tenis, al ser un deporte individual, se viven momentos duros pero que aún así "me han encantado los esfuerzos que he hecho". Al ser preguntada por como lidia con los altibajos, comentó que al ser una carrera "corta" tenía que aprovechar cada momento y intentaba siempre mantener una actitud positiva, trabajando la parte mental, siguiendo una alimentación saludable y sabiendo separar ese momento en el que tienes que estar concentrada en los torneos y el tiempo libre.

Cuando fue preguntada acerca de la confianza para ganar un Grand Slam respondió: "La confianza la tenía yo. Poco a poco me dí cuenta de que no estaba tan lejos. Soy igual de buena". Y así fue, Muguruiza ganó su primer Grand Slam en Roland Garros en 1995, momento que definió cómo el momento más especial de su carrera  porque su tenis desde una edad muy temprana se desarrolló en tierra batida y que ganar a Serena en la final fue una victoria muy especial.